Teoría

Economía de la divisa blanda. 15. El mecanismo de redescuento: Historia y operativa

15. El mecanismo de redescuento
Escrito por Warren Mosler

Índice de la obra

El papel de la ventana de redescuento cambió considerablemente entre la fundación de la Reserva Federal en 1913 y la década de 1930 a medida que las operaciones de mercado abierto fueron remplazando la ventanilla de redescuento como fuente principal de crédito de la Reserva Federal, Entonces, entre 1934 y 1950 la ventana de redescuento cayó en desuso. Desde la creación de la Reserva Federal, el Reglamento A ha determinado los procedimientos que los bancos deben seguir para acceder a la ventanilla de redescuento. Los bancos del sistema de la Reserva Federal pueden prestar a las instituciones depositarias ya a través de anticipos con pignoración de títulos del Tesoro ya descontando papel de suficiente calidad, como son el caso de los pagarés hipotecarios, deuda de corporaciones locales o papel comercial. El tipo de interés en préstamos de los bancos de la Reserva Federal a las instituciones depositarias está administrativamente determinado por la Reserva Federal. La Junta de Gobernadores señala el tipo inicial de redescuento y los 12 bancos regionales de la Reserva Federal lo adoptan en un plazo de dos semanas. A pesar de que hablamos del tipo de redescuento, en realidad hay varios tipos dependiendo de los títulos pignorados por el prestatario.

El consejo de administración de cada banco de la Reserva Federal determina su tipo de descuento sujeto a la aprobación de la Junta de Gobernadores. Desde la década de 1950, la política explícita de la Reserva Federal desincentiva la dependencia persistente de los préstamos. Se supone que los préstamos de la ventanilla de redescuento deben representar solo una fracción modesta del total de las reservas. La cantidad real de reservas prestadas equivale al total de reservas demandadas por el sistema bancario menos la cantidad de reservas no prestadas aportadas por la Reserva Federal a través de operaciones de mercado abierto. Oficialmente, la Reserva Federal habilita la ventanilla de redescuento como una válvula de seguridad, una fuente temporal de recursos cuando no están inmediatamente disponibles en otras partes. La ventanilla de redescuento es simplemente un medio para acomodar el nivel de reservas obligatorias del sistema bancario -las mismas reservas provistas a través de las operaciones de mercado abierto, pero con ligeras diferencias en precio y formato. Ambas versiones de los Reglamentos A de las décadas de 1980 y 1990 estipulan como mandato general que “el crédito de la Reserva Federal no es un sustituto de capital”. No obstante, la política de la Reserva Federal siempre ha determinado la cantidad de préstamos. En la medida en que las necesidades inmediatas de reservas no sean cubiertas por las operaciones de mercado abierto, éstas deben ser provistas por la ventanilla de redescuento. En este contexto, el papel de la ventana de redescuento está en atender las necesidades conocidas de reservas.

A lo largo de su historia, la Reserva Federal ha usado la ventanilla de redescuento para acanzar muchos más objetivos que los estipulados en su mandato. Para acomodar las necesidades de financiamiento del Tesoro en la Primera Guerra Mundial, se permitió a los bancos de la Reserva Federal extender préstamos con aval a bancos miembros. El préstamo continuado año tras otro no fue inusual en la década de 1920. La disponibilidad de la ventanilla de redescuento fue extendida en 1932 por la Ley de Reconstrucción y Socorro de Emergencia (Emergency Relief and Reconstruction Act). La ley abrió el acceso de la ventanilla de redescuento a instituciones financieras no bancarias. Permitió a los bancos de la Reserva Federal prestar a individuos, asociaciones y sociedades mercantiles, sin otra fuente de financiación o sin pagarés elegibles para redescuento en bancos miembros. La Ley del 19 de junio de 1934 autorizó que los bancos de la Reserva Federal anticiparan fondos a sociedades comerciales o industriales, con el propósito de proveer capital circulante si el prestatario era incapaz de conseguir asistencia de sus fuentes de financiación usuales. No está claro que la ley tuviese impacto alguno en la cantidad neta de préstamos. Esencialmente, los bancos de la Reserva Federal fueron autorizados a hacer préstamos en representación de los contribuyentes. Cuando un banco de la Reserva Federal hacía un préstamo a un negocio, el préstamo creaba un nuevo depósito en el sistema bancario. El nuevo depósito añadía reservas bancarias que podían ser usadas para comprar bonos del Tesoro a la Reserva Federal. El cambio neto en el balance del sistema bancario era un aumento en los depósitos acompañado por un aumento idéntico en los títulos de deuda pública. Los bancos de la Reserva Federal cofinanciaron el capital circulante de sociedades industriales a través de préstamos hasta que la autorización para hacerlo fue derogada por la Ley de Inversión de Negocios Pequeños (Small Business Investment Act) de 1958.

Desde la década de 1980, los préstamos a corto plazo de la Reserva Federal a instituciones con alta probabilidad de insolvencia representan una gran desviación de su mandato histórico de proveer préstamos a bancos con problemas de liquidez, pero nunca a instituciones insolventes. El estudio encargado por el Comité Bancario del Congreso (House Banking Committee) recogió datos sobre todas las instituciones depositarias que tomaron fondos prestados de la ventanilla de redescuento desde el 1 de enero de 1985 hasta el 10 de mayo de 1991. Los reguladores puntúan a los bancos en base a su rendimiento en una escala de 1 a 5. Las puntuaciones están basadas en 5 medidas conocidas por el acrónimo CAMEL de Adecuación de Capital, Calidad de Activos, Gestión, Ganancias y Liquidez (el acrónimo lo forman las siglas en inglés de Capital Adequacy, Asset Quality, Mangement, Earnings, and Liquidity). La Reserva Federal reportó que, de 530 prestatarios con impagos a los tres años de empezar a pedir préstamos, 437 habían sido calificados con la puntuación más problemática, con una nota CAMEL de 5, la más pobre; 51 prestatarios tenían la siguiente nota más baja, CAMEL 4. En el momento del impago, el  60 por ciento de los prestamistas tenínan préstamos de la ventanilla de redescuento vigentes. Estos prestamos fueron otorgados casi a diario a instituciones con gran probabilidad de insolvencia.

El uso de la ventanilla de redescuento de la Reserva Federal fue extendido para cubrir un mayor abancio de necesidades de reserva. La frecuencia de préstamo de la ventanilla de redescuento no tiene restricciones explícitas. No se somete a los bancos que usan la ventanilla de redescuento a ningún estándar de solidez financiera. El criterio de elegibilidad de facto para los préstamos de redescuento es tan solo el de necesidad. La experiencia ha demostrado consistentemente que la Reserva Federal no permitirá que un banco caiga en bancarrota cuando éste precise de un préstamo para cubrir el volumen de sus reservas obligatorias. El coste de los préstamos de redescuento puede cambiar considerablemente a medida que varían los tipos de redescuento y los costes administrativos y/o penalizaciones . Pese a todo, la ventanilla de redescuento permanece accesible ante cualquier necesidad de reservas de los bancos.

La cuota de reservas prestadas por la Reserva Federal ha sido inferior a un 1 por ciento respecto el total de reservas desde 1986. Desde 1950 las reservas prestadas han fluctuado entre 0 a un máximo de 6,5 por ciento del total de reservas. Las quiebras bancarias de mediados de la década de los ochenta aumentaron la conciencia pública de la ventanilla de redescuento como señal, correcta o no, de debilidad fiscal. Los bancos se han vuelto más reticentes a acudir a la ventanilla de redescuento para evitar los costes reputacionales.

Traducción de Miquel Bassart i Loré

Enlace al siguiente capítulo

Deja un comentario