La inflación en junio fue 1.6%. Datazo, porque se esperaba 2% (yo incluido) . Pero lo más importante fue que la núcleo pasó de 2.2% en mayo a 1.7%.
Lo que menos subió fue la ropa, lo cual indicaría que la apertura de importaciones y el dólar quieto ayudaron. Recordemos que el dólar subió en julio.
Siempre digo que un buen proxy para saber a dónde puede ir la inflación es la tasa de interés y la intervención del gobierno en el dólar. El gobierno cambió el forma de definir la tasa y nadie tiene muy claro cual es hoy y, por lo tanto, es difícil estimar a donde va a ir la inflación.
Lo que sí sabemos es que el gobierno salió a comprar dólares, y eso seguramente genere emisión inflacionaria. Arriesgo un rebote en julio.
El gobierno está cada vez más peleado con los gobernadores. La falta de déficit primario genera presiones presupuestarias del otro lado del mostrador donde están, por ejemplo, las provincias.
Otros que están del otro lado del mostrador son las empresas y las familias. Cada vez son más frecuentes los defaults (ej: Bioceres) y la mora bancaria (tarjetas, cheques, etc) viene subiendo fuerte. Además recodemos que el desempleo está en alza.
El segundo semestre luce complicado. Se acaban los dólares del campo, se despertó el dólar y aparecen señales de enfriamiento.
Veremos como sigue…
